Esa sensación de plenitud que experimentamos cuando estamos enamorados, difícilmente se puede comparar con otras experiencias, porque cuando estamos con esa persona amada todo se torna más lindo y de repente el mundo se llena de perfección y armonía y es entonces cuando la pareja se convierte en un eje muy importante de nuestro crecimiento personal.
Pero ¿qué pasa cuando estas relaciones se convierten en un eterno desgaste emocional, físico y hasta económico? ¿Cómo identificamos que nuestra relación tiene una alta dosis de toxicidad? ¿Vale la pena continuar con una relación que trae una profunda inestabilidad? Espero que a lo largo de este blog puedas descubrir las respuestas a estas y muchas otras preguntas y puedas tener mayor claridad al respecto.
En mi experiencia profesional he podido reconocer que la señal clave para identificar que una relación es sana, es el crecimiento integral que de cada una de las dimensiones de ambas partes ya que no somos seres estáticos, sino por el contrario estamos en constante transformación y crecimiento y la pareja es clave para promover dicho crecimiento o para detenerlo significativamente, por lo que en primer lugar es importante preguntarse si la otra persona me impulsa a ser mejor o simplemente me vuelve esclavo de sus peticiones o modos de ver la vida.
Es importante reconocer que en la dinámica de pareja debemos ceder en algunos aspectos para dar armonía a la relación, pero también es verdad que en ningún momento debemos sentirnos anulados o menospreciados en nuestros propios anhelos o expectativas, ya que la relación debe basarse en la igualdad de oportunidades para desarrollarse y construir un proyecto de vida en conjunto pero si esto no pasa déjame decirte que estás dando cabida a la toxicidad ya que ni tus intereses ni los de tu pareja pueden anteponerse a los del otro, por el contrario deben complementarse para alcanzar lo que se proponen de manera particular y en conjunto.
Cuando caemos en una relación tóxica se ven afectados principalmente dos aspectos, por un lado, la manera en la que te relacionas con el mundo cambia negativamente y empiezas a encerrarte y evitar contacto con tu circulo social habitual e inclusive llegas a alejarte de tu familia por temor a despertar la molestia de tu pareja. Por otro lado, aumentan las situaciones negativas en la cotidianidad y empiezas a disminuirte para que tu pareja se sienta conforme contigo y no se generen conflictos y discusiones. Cabe aclarar que todo esto se soporta “en nombre del amor” y puede que ni cuenta te des del momento en que empezaste a permitir tanto.
En las relaciones tóxicas la necesidad de crecimiento se vuelve destructiva ya sea por parte de uno o ambos miembros de la pareja, ya que estar con la otra persona se convierte en una lucha constante de sobresalir a partir de la idea de estar por encima del otro, e indudablemente esto cambia la dinámica de la relación y se pueden llegar a excluir o anular mutuamente por medio de palabras soeces, responsabilizando al otro de nuestras propias acciones u omisiones lo que genera la pérdida de una adecuada comunicación y da inicio a una constante falta de respeto en una o ambas direcciones.
Es importante que comprendas que vivir en un constante sentimiento de malestar y experiencias negativas dentro de la relación además de provocar una importante inestabilidad emocional y social, genera peligrosos resultados a la imagen que se crea de sí mismo y en la manera como considera que se es juzgado por su pareja y/o por los demás, lo que trae consigo múltiples formas de inseguridad, al no verse capaz de soltar la relación a pesar del malestar que le genera.
Una relación tóxica no es solo malos tratos, gritos, el aislamiento social o violencia física, también los son los celos enfermizos, la necesidad constante de control, los actos de crueldad o humillación, la presión frente a las relaciones sexuales, el control sobre el dinero que ganas, gastas o dejas de gastar, las amenazas para controlarte y muchas situaciones más que hacen que te sientas inferior cuando estas en pareja.
Amiga o amigo, si esta es tu situación huye de ahí, date la posibilidad de iniciar de nuevo lejos del daño que trae la toxicidad; déjame decirte que esa persona que está a tu lado y te produce tanto dolor y desazón en el corazón, no tiene la última palabra. Tu eres más de lo que él o ella dice de ti, solo date la posibilidad de elegir un camino diferente que te lleve a encontrar la mejor versión de ti y a recuperar todo lo que ahora crees que perdiste, todavía estas a tiempo de tomar una decisión que puede cambiar el curso de tu historia.
