La tusa en los tiempos del Ghosting.

A lo largo de nuestra vida amorosa hemos experimentado el dolor que trae la ruptura de una relación de pareja; si no es así, déjame decirte que eres un “bendecido y afortunado” de la vida, porque atravesar el dolor que deja la ausencia del ser amado es algo nada grato de sobrellevar, al menos en las primeras etapas de ese sufrimiento. 

A pesar de que hay un sinfín de acontecimientos que pueden generar una ruptura amorosa y desencadenar ese despecho, ahora debemos sumarle una práctica que se ha hecho cada vez más frecuente y hace que la tusa (termino colombiano para referirse al despecho) tenga un tinte diferente pero no menos doloroso. Esta práctica se conoce como GHOSTING y consiste básicamente en esfumarse de la vida de una persona sin dejar rastro, sin explicación, sin excusa, cortando toda comunicación con quien se suponía era la pareja o al menos estaban en ese proceso. 

Este bendito Ghosting se ha facilitado por los canales de comunicación que tienen las relaciones en la actualidad gracias a la tecnología, por lo que es muy sencillo recurrir al famoso “bloqueo” y simplemente desaparecer. Aunque es más común en relaciones que surgen a través de apps de citas o redes sociales, no se puede negar que se presenta también en relaciones que vienen de tiempo atrás.

Para que exista el Ghosting debe haber una relación real con anticipación, es decir, una comunicación continua, fluida y emocionalmente cercana. Es entonces cuando una de las partes al querer terminar, simplemente elije desaparecer sin explicación, en lugar de comunicarle a la otra persona que su intención es no continuar juntos, como debería ser. 

Desafortunadamente, esta forma de terminar trae consecuencias emocionales bastante intensas y un proceso de elaboración muy lento, especialmente en la persona que se queda con el sin sabor de no saber qué fue lo que pasó, ya que es muy difícil empezar de nuevo cuando no se tiene la certeza de que la relación se terminó, ni por qué se terminó.

Adicionalmente, los niveles de ansiedad aumentan por la falta de noticias y de respuesta, pensando que pasó algo malo con la otra persona, pues es difícil imaginar en un principio que es el fin de la relación, por lo que es normal que haya un ápice de esperanza y en cierta medida justificación en relación con la otra persona.

Y ni hablar del golpe tan grande que esta situación da a la autoestima de la persona abandonada, ya que es común asumir culpas irreales y pensar que el error no es de quien elige desaparecer sino de quien es dejado, pensando que tal vez fue por una palabra mal dicha, una mala actitud o un mal gesto. Y no hay nada más lejos de la realidad, ya que esto no tiene nada que ver con quien se queda esperando una explicación, sino es responsabilidad directa de la otra persona, su falta de empatía y sus deficientes estrategias de afrontamiento. 

Si estas pasando por esta “tusa” es importante que comprendas que no puedes responsabilizarte por la elección de la otra persona, que definitivamente no fue tu culpa, ni fue una mala acción de tu parte lo que provocó que la otra persona se alejara. Tampoco vale la pena matarse la cabeza tratando de buscar una explicación, lo importante es trabajar en ti y reconocer que tu valor no depende de un tercero sino de tus propias cualidades y de lo que hagas con ellas.

Esta situación no define tu vida amorosa y aunque puedas sentir inseguridad y miedo, lo más sano es que te enfoques en hacer cosas que te generen tranquilidad y que busques estrategias para canalizar de una forma sana toda esa frustración que sientes frente al abandono. Por ejemplo, escribir es una herramienta maravillosa para canalizar esos sentimientos negativos y los aprendizajes que te deja esta experiencia. 

Por favor ya no busques formas para contactar a esa persona, yo sé que es difícil porque mereces una explicación, pero esto es algo que difícilmente vas a conseguir y probablemente te vas a frustrar más, mejor enfócate en experiencias, acciones, personas o cosas que si generen valor a tu vida. Recuerda que la ausencia también es una respuesta.

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